15 días, 15 minutos. Un nuevo gran hábito y muy buenos beneficios

Si hay algo que me cambió la vida para bien, ha sido caminar. De esa experiencia nació este desafío virtual, diseñado para reconectarnos con un hábito sencillo pero verdaderamente transformador, capaz de fortalecer no solo nuestro cuerpo, sino también nuestra mente.

Elige el día en el que vas

Aunque caminar es una actividad de bajo impacto, si tienes alguna condición médica es fundamental consultar a un profesional de la salud antes de iniciar este o cualquier otro programa de ejercicio.

Día 1: Recordatorio visual

Empecemos siendo honestos: Hoy que estás comenzando este desafío, puedes salir a caminar 15 minutos y sentirte bien por haberlo cumplido. Pero mañana probabalmente lo termines abandonando y no volver a caminar en mucho tiempo. Con ello, dejar de obtener todos los beneficios que caminar aporta a tu cuerpo y mente, de los que hablaremos más adelante.

Cuando queremos crear un nuevo hábito, una de las cosas más importantes es tener un recordatorio que nos ayude a mantener presente nuestro compromiso.

Vivimos en una época en la que estamos saturados de cosas que hacer y ver. No es nuestra culpa. Desde que abrimos los ojos, nuestra mente comienza a llenarse de pendientes: llevar a los niños a la escuela, llegar a tiempo al trabajo, pensar en lo que dijo el jefe, que no han depositado la quincena, los recibos por por pagar, etc… entre tantas cosas, es fácil olvidar algo tan importante como dedicarle al menos 15 minutos de movimiento a nuestro cuerpo.

En lo personal, algo que me funciona mucho es tener un recordatorio visual en mi escritorio con una pregunta sencilla: ¿Ya caminaste hoy?

Puede parecer algo demasiado simple, pero es increíblemente poderoso. Cada vez que lo veo, recuerdo el compromiso que hice conmigo. Te invito a hacer lo mismo.

Lo tengo en mi escritorio porque es el lugar donde paso más tiempo, pero tú puedes ponerlo como fondo de pantalla en tu celular, pegarlo en tu habitación o colocarlo en cualquier lugar donde sabes que lo verás todos los días.

No tiene que ser necesariamente un recordatorio visual. También puedes programar una alarma que suene en un horario en el que tengas algunos minutos libres para caminar.

Por hoy, te invito a dedicar simplemente 15 minutos de tu día a crear ese recordatorio.

Hazlo de la manera que mejor funcione para ti. Lo importante es que tengas algo que te recuerde el compromiso de caminar por lo menos 15 minutos.

Te comparto algunas opciones listas para imprimir o poner de fondo de pantalla en tu cel:

¡Bien logrado! Nos vemos mañana 🙂

Día 2: Empieza de a poco

La constancia vence todo. Cuando comenzamos un nuevo hábito, normalmente tenemos la motivación al máximo, pero con el paso de los días comienza a disminuir. Es algo normal. El problema es que muchas veces, cuando la motivación desaparece, también abandonamos el hábito.

No se trata de hacerlo todo de golpe, sino de aprender a ser constantes.

Si hoy das todo de ti y decides caminar 45 minutos a un ritmo intenso, es posible que mañana tengas las piernas adoloridas, te sientas cansado y no tengas ganas de volver a caminar en todo el día. Quizá lo mejor sea descansar, tu cuerpo te está diciendo que le has exigido demasiado.

Empieza sencillo.

Hoy, te invito a que salgas a caminar cinco minutos. Sí, parecen pocos, pero cinco minutos son infinitamente mejores que nada.

No necesitas hacerlo perfecto. Necesitas hacerlo constantemente.

Tu cuerpo te lo agradecerá.

¡Bien logrado! Nos vemos mañana 🙂

Día 3: Beneficios

Todo el mundo piensa que el principal beneficio de caminar está en el cuerpo, y sí, caminar tiene enormes beneficios físicos, pero eso es sólo una parte: también es una actividad que beneficia a tu mente.

Será de manera resumida y directa, no profundizaremos en el “cómo y por qué”, sino el capítulo sería enorme y el principal objetivo es salir a caminar, no pasar horas leyendo.

1. Mejora tu circulación
Ayuda a mantener una buena salud cardiovascular, lo cual puede prevenir infartos.

2. Reduce el estrés
Libera endorfinas que mejoran tu sensación de bienestar.

3. Favorece la digestión
Estimula el funcionamiento de tu sistema digestivo, combate el estreñimiento.

4. Fortalece músculos y huesos
Al caminar utilizas constantemente las piernas, los brazos, los hombros, la espalda y el abdomen.

5. Quema calorías
Controla tu peso.

6. Mejora la calidad del sueño
La actividad física regular puede ayudarte a dormir y descansar mejor.

7. Estimula la creatividad
Despeja tu mente y te ayuda a encontrar nuevas ideas.

8. Contribuye a una vida más larga y saludable
Mantenerte físicamente activo está relacionado con una mejor salud a largo plazo.

9. Ayuda a regular la glucosa
Contribuye a mantener niveles saludables de azúcar en la sangre.

10. Beneficia tu salud pulmonar
Respira mejor, vive mejor.

11. Ayuda a eliminar desechos del organismo
Favorece diversos procesos naturales de tu cuerpo.

12. Reduce el riesgo de algunas enfermedades crónicas
Te puede ayudar a reducir el riesgo de problemas como hipertensión, diabetes tipo 2 y enfermedades cardiovasculares.

Como puedes apreciar, caminar es mucho más que mover las piernas. Es una actividad que beneficia tanto a tu cuerpo como a tu mente.

Y ahora viene lo importante: ponerlo en práctica. Si ayer caminaste 5 minutos, hoy vamos a duplicar el tiempo. Te hago la cordial invitación: Sal a caminar 10 minutos.

¡Bien logrado! Nos vemos mañana 🙂

Día 4: Hazlo acompañado

Somos seres sociales. Muchas veces es más fácil comenzar y mantener una actividad cuando contamos con el apoyo de alguien más. Busca a un amigo, un familiar, tu pareja o incluso a tu mascota para que te acompañe en esta actividad.

Por supuesto que nuestros horarios no siempre coinciden. Cuando puedan caminar juntos, háganlo. Cuando no sea posible, pueden mantenerse en contacto con algo tan sencillo como: “Yo ya hice mi caminata, ¿y tú?”

Tener a alguien que te acompañe puede hacer que mantener el hábito sea mucho más fácil.

Eso sí, procura que sea una persona positiva. Lo último que necesitas cuando estás intentando construir un hábito saludable es alguien que te desanime. Busca a alguien que te impulse, no que te frene.

Hablando de mascotas, difícilmente encontrarás un compañero más constante. Tu perro puede convertirse en ese recordatorio diario de que es momento de salir a caminar, siempre tendrá la intención y no pondrá excusas.

En mi caso, ese compañero ha sido Volky, mi fiel amigo. Gracias a él llevo más de 10 años caminando desde que llegó a mi vida. Y, siendo completamente honesto, si Volky no hubiera llegado, probablemente este desafío de Se Resuelve Caminando tampoco existiría.

Hoy vamos a dar el siguiente paso. Si ayer caminaste 10 minutos, hoy sólo agrega 5 más. Te invito a salir a caminar 15 minutos.

Ya estás construyendo el hábito.

¡Bien logrado! Nos vemos mañana 🙂

Día 5: No es opcional

Durante la mayor parte de nuestra historia, los seres humanos tuvimos que movernos constantemente para sobrevivir: caminar, buscar alimento, desplazarnos y explorar nuestro entorno.

La vida sedentaria, tal como la conocemos hoy, es relativamente reciente. Nuestro cuerpo evolucionó en un mundo en el que movernos no era una opción, era parte de la vida cotidiana.

Actualmente pasamos demasiado tiempo sentados, frente a una computadora, en el automóvil o frente a una pantalla. Aunque la vida moderna nos ha hecho todo más cómodo, nuestro organismo sigue necesitando algo tan básico como caminar.

Si queremos cuidar nuestra salud, movernos todos los días debe formar parte de nuestra rutina. Nuestro cuerpo necesita movimiento.

Por hoy, sal a caminar 15 minutos. Si te fijas, ya no fue una invitación cordial, fue más una orden, y no, no es que yo te lo imponga, es tu mismo cuerpo quien te exige que salgas y camines.
¡Bien logrado! Nos vemos mañana 🙂

Día 6: Meditación activa

Nos han enseñado que meditar consiste en cerrar los ojos, sentarnos y poner la mente en blanco. Aunque esa es una forma de meditación, meditar va mucho más allá.

La palabra meditar viene del latín meditari, que significa pensar, reflexionar o ejercitar la mente.

Existen diferentes formas de meditación y, aunque quizá nunca lo habías pensado así, caminar puede convertirse en una de ellas. A mí me gusta llamarla meditación activa.

Cuando caminas, tu cuerpo se mueve y tu mente también. El movimiento puede ayudarte a despejarte, ordenar tus pensamientos y encontrar nuevas ideas.

Personalmente, me resulta mucho más fácil pensar cómo solucionar un problema mientras camino que sentado, con los ojos cerrados, intentando encontrar una respuesta.

Inténtalo. Sal a caminar con una pregunta y regresarás con una respuesta.

Hoy, elige una de estas tres preguntas:

¿Cómo puedo mejorar mi relación sentimental?

¿Cómo puedo incrementar mis ingresos?

¿Cómo puedo mejorar mi salud?

Ahora sal a caminar. 15 minutos. Una pregunta. Una mente en movimiento.

¡Bien logrado! Nos vemos mañana 🙂

Día 7: ¿15, 30 o 45 minutos?

Lo ideal sería caminar 45 minutos al día. Pero seamos honestos: ¿tienes 45 minutos disponibles todos los días para salir a caminar? Probablemente no.

Cuando tengas la oportunidad de caminar 45 minutos, hazlo. Cuando no sea posible, camina al menos 15. No se trata de hacer lo mínimo. Se trata de desarrollar la constancia de hacerlo todos los días.

Como dijimos al principio: Caminar 15 minutos es mil veces mejor que nada.

Si 15 minutos te parecen demasiado poco, pero no tienes tiempo para 45, busca un punto medio: 30 minutos.

Recuerda algo importante: si prácticamente no has caminado de manera consciente y constante durante mucho tiempo, intentar caminar 45 minutos desde el principio puede ser demasiado para tu cuerpo. La idea no es correr. Es avanzar.

Mi recomendación es que mantengas los 15 minutos diarios durante este primer mes. En el segundo mes, si tu cuerpo ya está acostumbrado, puedes aumentar a 30 minutos. Y en el tercero, si tienes el tiempo, puedes llegar a 45.

Construir un hábito también significa darle tiempo a tu cuerpo para adaptarse.

Por hoy, no necesitas más. Continúa con tus 15 minutos. Son suficientes para seguir avanzando y, sobre todo, para seguir construyendo el hábito.

¡Bien logrado! Nos vemos mañana 🙂

Día 8: Házlo interesante y motivante

Como seguramente ya notaste, después de cada capítulo has encontrado una carta: de una ciudad, una criatura mitológica, una obra de arte, un tema relacionado con caminar.

Quizá te estés preguntando: ¿por qué las cartas? Caminar es una actividad sencilla, accesible y con muchos beneficios. Sin embargo, si no fuera por este programa, quizá seguirías sin convertirlo en un hábito. Lamentablemente, hablamos muy poco de algo tan simple y beneficioso como caminar.

Caminar es fácil. Lo difícil es hacerlo todos los días.

Por eso decidí crear una estrategia que, al menos en mi caso, funcionó de maravilla. Como te conté anteriormente, llevo más de diez años caminando junto a mi fiel compañero Volky. Lamentablemente, los años pasan más rápido para él. Llegó un momento en que ya no podía ni quería caminar al ritmo y distancia de antes.

Lo llevé al veterinario y, afortunadamente, está perfectamente sano. Simplemente, por su edad, ya no es recomendable caminar tanto.

Así que bajamos el ritmo. Y entonces sucedió algo que no esperaba: los dos comenzamos a subir de peso.

Con una alimentación más equilibrada, logramos controlar el peso de Volky. En mi caso fue diferente. No sólo subí de peso; también noté que mi actitud había cambiado. Me sentía más cansado, menos motivado e incluso más irritable. Me costó aceptar que quizá todo aquello estaba relacionado con haber dejado de caminar como antes.

Tenía que hacer algo, pero me faltaba motivación. Hasta que una tarde que salí a caminar solo, tuve una idea.

Siempre me han gustado las cartas coleccionables de juegos como Yu-Gi-Oh! y Pokémon. También pensé en las carreras: cuando terminas una, recibes una medalla como reconocimiento. Entonces me pregunté: ¿Por qué no existe algo así para caminar?

No necesitaba una gran recompensa. Necesitaba darle a mi mente un pequeño motivo para querer salir a caminar. Así nacieron las cartas.

Pasé varios meses desarrollando el formato, la plataforma y la dinámica. Muchas de las ideas surgieron precisamente mientras caminaba: salía a caminar, pensaba, regresaba y ponía las nuevas ideas en práctica.

Cuando finalmente estuvo listo, lo probé conmigo mismo, ¡y funcionó! La motivación y las ganas de salir a caminar regresaron.

Hubo una pregunta que me hizo reflexionar especialmente: Si en sólo tres meses de dejar de caminar noté tantos cambios en mi cuerpo y en mi estado de ánimo, ¿qué podría pasar después de varios años? Obviamente es algo que no quiero experimentar.

Volver a caminar me ayudó a recuperar una mejor actitud y a controlar mi peso. Si lo hizo conmigo, seguramente lo hará también contigo.

Ya llegaste a la mitad del desafío. Eso demuestra que verdaderamente estás comprometido contigo mismo y tu bienestar.

A partir de ahora, si quieres llevar esta experiencia un paso más allá, puedes comenzar a desbloquear cartas por cada caminata completada y convertirlas en una recompensa por tu constancia, esfuerzo y dedicación. Sobre todo, un motivo para continuar el hábito de caminar.

Si quieres comenzar tu colección, puedes elegir el álbum que más te guste en el siguiente enlace: seresuelvecaminando.com/tienda

Te ofrezco un 25% de descuento con el cupón: COMPROMISO.

¡Bien logrado! Nos vemos mañana 🙂

Día 9: Un dia sí, dos no

La motivación es extraña. Hay días en los que despertamos con ganas de comernos el mundo y otros en los que no queremos ni salir de la cama. Y eso está bien.

Si todos los días nos exigimos ser productivos y nunca damos espacio para descansar, nuestro cuerpo y nuestra mente terminarán agotándose. Tarde o temprano, tendremos que detenernos, muchas veces porque el propio cuerpo nos obligará a hacerlo. Es importante ser conscientes del polo opuesto: si siempre descansamos y nunca hacemos nada, difícilmente conseguiremos aquello que queremos.

La vida necesita equilibrio. Debemos impulsarnos para cumplir nuestras metas, pero también ser lo suficientemente flexibles para descansar cuando realmente lo necesitamos.

Uno de los mejores consejos que escuché durante la universidad fue: “Debemos ser flexibles con el objetivo, siempre y cuando no lo pongamos en riesgo.” Por eso, si hoy realmente no tienes ganas de caminar, no lo hagas. Sí, sé que puede sonar extraño que te diga esto en un programa para crear justamente el hábito de caminar.

Hay algo importante: no permitas que un día se convierta en dos. Si hoy decides descansar, comprométete contigo mismo a caminar mañana, pase lo que pase, caminarás, ya que le dedicarás los 15 minutos que hemos venido haciendo.

No te enfoques en compensar los minutos que perdiste. No necesitas castigarte ni caminar el doble. Simplemente vuelve a hacerlo. La constancia no significa hacerlo perfecto todos los días. Significa regresar cada vez que te detienes.

Hoy queda a tu criterio. Si quieres caminar, hazlo. Si necesitas descansar, descansa.

Decidas lo que decidas, nos vemos mañana.

¡Bien logrado! Nos vemos mañana 🙂

Día 10: Aprovecha los momentos

Una de las excusas más frecuentes que tenemos —y me incluyo— es decir: “No tengo tiempo.” No te juzgo. A veces es completamente cierto. Pero otras veces, sin darnos cuenta, utilizamos esa frase para convencernos de que no podemos hacer algo que en realidad sí podríamos incorporar a nuestro día.

Además, la vida moderna nos ha acostumbrado a movernos cada vez menos.

He visto personas utilizar el automóvil para ir a una tienda que está a dos cuadras de su casa. No es que esté mal, pero la próxima vez sería mejor dejar el auto en casa y aprovechar esas dos cuadras para caminar. Cuando los repites todos los días, las pequeñas acciones comienzan a acumularse. No sólo tu cuerpo lo agradecerá, también tu cartera, porque consumirás menos gasolina.

Lo mismo ocurre cuando vas al supermercado. En lugar de buscar el lugar más cercano a la entrada, puedes estacionarte más lejos y aprovechar esos minutos adicionales para caminar. Incluso puedes elegir las escaleras en lugar del elevador cuando la distancia lo permita.

¿Son grandes cambios? No. Y precisamente por eso funcionan. 

No necesitas transformar tu vida de un día para otro. Sólo necesitas comenzar a aprovechar las pequeñas oportunidades que ya existen dentro de ella.

Unos minutos parecen insignificantes cuando los haces una sola vez. Pero cuando los conviertes en un hábito, se vuelven mucho más importantes.

Como de costumbre, hoy tienes una misión sencilla: Sal a caminar 15 minutos.

¡Bien logrado! Nos vemos mañana 🙂

Día 11: Rápido o lento

La velocidad a la que caminas importa, pero no existe una velocidad correcta para todos. Depende de lo que quieras conseguir.

Si buscas bajar de peso y mejorar tu circulación, caminar a un ritmo rápido puede ayudarte a aumentar tu frecuencia cardiaca, a gastar más energía y quemar calorías.

En cambio, si lo que buscas es despejar tu mente, reflexionar, relajarte o simplemente disfrutar del momento, una caminata tranquila a paso lento es justo lo que necesitas.

Te recomiendo realizar ambas: Puedes caminar algunos días a un ritmo rápido y otros días hacerlo sin prisa. Incluso puedes comenzar lentamente y aumentar poco a poco la velocidad durante la caminata.

No todas las caminatas tienen que ser iguales. Algunas pueden ser para ejercitar tu cuerpo. Otras, para descansar tu mente. Y algunas simplemente para disfrutar el camino.

Por hoy, ve de menos a más. Comienza caminando lento y ve aumentando la velocidad Sal a caminar 15 minutos más.

¡Bien logrado! Nos vemos mañana 🙂

Día 12: Caminar no es suficiente

Hemos hablado de lo importante que es caminar para mantenernos activos y cuidar nuestra salud. Pero seamos honestos: caminar por sí solo no lo es todo.

Puedes caminar 45 minutos todos los días, pero si el resto de tus hábitos no son saludables, difícilmente estarás cuidando tu cuerpo de la mejor manera posible.

Esto no significa que tengas que olvidarte para siempre de las garnachas, los postres o esa comida que tanto disfrutas. Se trata de encontrar un equilibrio.

Nuestra salud es el resultado de muchas de las cosas que hacemos de manera constante.

La alimentación es una de ellas. Si quieres mejorar este aspecto, lo ideal es consultar a un nutriólogo que pueda orientarte de acuerdo con tus necesidades y objetivos.

También es importante complementar las caminatas. Los ejercicios de fuerza, por ejemplo, ayudan a fortalecer de una mejor manera los músculos y huesos. Levantar pesas puede ser un excelente complemento.

No necesitas hacerlo todo al mismo tiempo. Puedes repartirla a lo largo del día. Por ejemplo: Por la mañana: dedica 5 a 10 minutos a realizar algunos estiramientos o practicar yoga. Por la tarde: después de comer, sal a caminar durante 15 minutos. Por la noche: puedes hacer algunas flexiones, sentadillas o ejercicios de fuerza. Esto es sólo una sugerencia. Adapta la actividad a tu tiempo, condición física y objetivos.

Caminar es un gran comienzo. Después puedes ir incorporando poco a poco otros hábitos que te ayuden a construir un estilo de vida más saludable.

Lo importante es no buscar la perfección. Busca el equilibrio y la constancia.

Por hoy, continuemos con lo que ya estamos construyendo. Sal a caminar 15 minutos.

¡Bien logrado! Nos vemos mañana 🙂

Día 13: Caminantes que cambiaron el mundo

No es casualidad que algunas personas que dejaron una huella importante en la historia fueran grandes caminantes.

Steve Jobs, por ejemplo, era conocido por realizar reuniones mientras caminaba. En lugar de permanecer siempre sentados en una oficina, él y sus colaboradores utilizaban las caminatas como un espacio para conversar, intercambiar ideas y resolver problemas.

Aristóteles también enseñaba mientras caminaba junto a sus discípulos por los jardines del Liceo. De ahí surgió la asociación de su escuela con los llamados peripatéticos, relacionados con caminar mientras se conversa y reflexiona.

Leonardo da Vinci dedicó gran parte de su vida a caminar como parte de su constante observación del movimiento, la naturaleza y la anatomía.

Por mencionar algunos relevantes, pero hay muchos más. 

Caminar puede ser el factor que determine tu éxito, porque es capaz de ayudarte a encontrar esa idea que cambie tu vida y la de las personas a tu alrededor. Tal vez durante una caminata encuentres la solución a un problema, tengas una nueva perspectiva o simplemente conectes dos ideas que antes parecían no tener relación. 

Por hoy, sal a caminar 15 minutos. No te enfoques en encontrar esa idea “millonaria”, pero sí en abrir tu mente a nuevas perspectivas y oportunidades.

¡Bien logrado! Nos vemos mañana 🙂

Día 14: Preguntas

Como vimos en el sexto capítulo, salir a caminar con una pregunta en mente puede ser una excelente forma de reflexionar y ordenar tus pensamientos.

He preparado en nuestra plataforma una serie de preguntas para que puedas llevarlas contigo durante tus caminatas. No tienes que responderlas de inmediato. Simplemente camina, piensa y deja que tu mente haga el resto.

Puedes encontrarlas en el siguiente en nuestra página principal: seresuelvecaminando.com

¡Bien logrado! Nos vemos mañana 🙂

Día 15: No se acaba aquí

Este desafío ha sido de 15 días y, antes que nada, permíteme felicitarte por haber llegado hasta aquí. No siempre es fácil cumplir aquello que nos proponemos. ¡Tú lo hiciste!

Si fuiste capaz de dedicar 15 días a construir un nuevo hábito, acabas de demostrarte algo importante: puedes comprometerte contigo mismo y cumplirlo.

Quiero preguntarte algo: ¿Cómo te has sentido?

15 días pueden parecer poco tiempo para notar grandes cambios, pero seguramente ya has percibido alguno: quizá tienes más energía, duermes mejor, te sientes de mejor ánimo o simplemente caminar ya no te cuesta tanto.

Me encantaría conocer tu experiencia. Cuéntanos cómo te has sentido durante el desafío en el grupo de WhatsApp.

Recuerda algo importante: Las caminatas no terminan porque el desafío haya terminado. Caminar no debería ser una actividad que haces durante 15 días y después abandonas. Es una forma sencilla de mantenerte activo que debe acompañarte durante toda tu vida.

Tu cuerpo seguirá necesitando movimiento tengas la edad que tengas, seas hombre o mujer y sin importar en que etapa de tu vida te encuentres.

La medicina seguirá avanzando y seguramente encontrará nuevas formas de ayudarnos a vivir mejor, pero hay algo que difícilmente cambiará: nuestro cuerpo seguirá necesitando moverse. Estoy 99% seguro de que jamás inventarán un medicamento que sustituya el acto de caminar. 

Has completado tu desafío. Te has convertido en un Caminante Legendario. 🏆 Felicidades por llegar hasta aquí.

Te invito a continuar construyendo este hábito, puedes seguir desbloqueando cartas digitales y convertir cada caminata en una nueva recompensa.

Usa tu Cupón “Legendario” y obtén 30% de descuento para continuar con este gran hábito.

Elige tu próximo desafío virtual en: seresuelvecaminando.com/tienda

¡Bien logrado!